¿Quién esconde la nueva página 11?

Historia de una traición en tiempos de Covid 19

Por: Javier Castell : Opinión – ficción /

En el salón central de Palacio de Gobierno, al mediodía, el presidente autoriza el inicio de la conferencia. Su voz tierna, suave y envolvente, se extiende por las casuchas de esteras y palos, cerros poblados, recorre las calles y avenidas de una ciudad que ha transformado en alimento el aire que cada tarde recogen los niños en un bostezo. Era una voz paternal, puede calmar el dolor, la ansiedad, el hambre. Informe del día 101 desde el inicio de la pandemia sanitaria causada por el Covid 19. Miércoles, 24 de junio de 2020. Perú.

Los periodistas entrevistan a los familiares de los pacientes, que, ingresados a una clínica privada, se quejan de los millonarios cobros que se facturan. En los locales de venta de oxigeno los ciudadanos se recuestan en cualquier pared fría y entrecruzan sus brazos, la espera es larga y puede extenderse durante toda la noche. Los letreros en las farmacias anuncian que no se vende ivermectina, hidroxocloroquina ni azitromicina. Dentro de los hospitales, en una carpa solitaria yacen los pacientes de Covid 19, sentados uno tras otro, se unen con lo poco que les queda de fuerza; desde encima de la mascarilla sus ojos conversan con los otros ojos para mantenerlos despiertos, quedarse dormido puede ser el final; sus pulmones se sujetan a los otros pulmones y buscan trepar los árboles para aspirar un poco de oxígeno; su pobreza abraza a la otra pobreza, quieren vivir. El sistema de salud público ha colapsado, comentó una mujer mientras se recostaba en la acera externa de un hospital, atenta al llamado de los médicos que cuidaban a sus dos hijas enfermas.

El informe del presidente se puede oír desde los altoparlantes. Hemos recibido las quejas constantes por el cobro abusivo de las clínicas, nos dice con esa voz de un líder que defiende a los dolientes. Por eso, escuchen bien, les doy a los empresarios dueños de esas clínicas el plazo de 48 horas para que acepten el acuerdo con el Ministerio de Salud en relación al costo estándar para el tratamiento del Covid-19, de lo contrario aplicaremos el artículo 70° de la Constitución. Norma que faculta al gobierno a expropiar los bienes de particulares. En ese mismo instante, en las redes sociales, se inició la batalla estilo Star Wars entre el fantasma de Velazco y los fanáticos de la libre empresa. Gracias presidente, dijo la mujer que lloraba afuera de un hospital por sus dos hijas enfermas.

El mismo 24 de junio, miércoles por la noche, se difundió el acuerdo que el MINSA había celebrado con la asociación de las clínicas privadas, 55.000 Soles por cada paciente de Covid 19. Un acuerdo que prueba que los peruanos dialogamos, así lo dijo el presidente. Jamás como esa noche, un acuerdo fue posible en tiempo record. No será necesario la expropiación, porque a decir verdad era un trámite engorroso, y además se necesitaba una ley del congreso. Gracias presidente, dijo la misma señora que estaba fuera de un hospital, mientras juntaba sus manos en un rezo de alegría.

En el Congreso de la República una idea estaba flotando en el enrarecido aire que desde sus orígenes encierra a la política peruana. Un congresista cuestionaba fuera de cámaras: presidente diga la verdad, diga la verdad a la población sobre el Proyecto de ley aprobado por el congreso el día 21 de mayo de 2020, para modificar los artículos 8 y 9 del Decreto Legislativo n.° 1156, que en resumen autorizaba al MINSA para que administre los equipos biomédicos y la infraestructura de las clínicas privadas mientras dure el estado de emergencia sanitaria. ¿Cuál es esa verdad? Le dijo otro congresista que al oír el soliloquio se le había acercado. Fíjese colega, que, desde el 21 de mayo, el presidente pudo aprobar proyecto de ley e inmediatamente debió administrar las clínicas privadas, pero no lo promulgó, lo encarpetó hasta el 17 de junio, es decir 27 días contantes y sonantes, con sus días y noches, y para colmo de males ese 17 de junio lo devolvió con su observación, el sambenito ese que no se pueden inmiscuir en los negocios privados porque en nuestro país rige la libre iniciativa privada. La mujer que estaba en las afueras del hospital le dijo al médico de guardia que el presidente iba a trasladar a los pacientes que yacían en las carpas a las clínicas privadas, gracias presidente.

Fíjese colega, continuaba el congresista frente a su interlocutor, nosotros aprobamos el proyecto de ley el 21 de mayo, entonces se registraban un total 3,148 fallecidos en las cifras oficiales. Y, sabe colega, ¿Cuántos muertos habían, el 17 de junio, es decir después de los 27 días que el presidente omitió aprobar el proyecto de ley? Había 7,257 muertos. Es decir, colega, que, en ese periodo de 27 días, murieron 4,109 peruanos. Ellos pudieron salvarse si el presidente promulgaba la ley e inmediatamente asumía la administración de las clínicas privadas. No es que me moleste colega, fíjese que son 4,109 muertos, cinco veces más de los muertos que cayeron en la batalla de Arica. Esto es tremendo, colega, fíjese que todo esto tarde o temprano va salir, esos muertitos no se quedarán tranquilos. Esto va salir colega, alguna vez esto se conocerá. Son 4,109 muertos. Eso no se hace colega, ni por un cuarto lleno de oro. Eso no se hace, colega. Afuera del hospital la mujer le insistía al médico de guardia que ese mismo día los pacientes serían trasladados a las clínicas porque el presidente había llegado a un acuerdo con los empresarios dueños.

Fíjese colega, aún no he terminado, espéreme un momento, sé que usted no quiere oírme para que no le revuelva la conciencia, y sobre todo para que no se genere problemas, sí lo sé colega, sé que nadie puede contradecir al presidente porque inmediatamente te aplastan, si he visto lo que le hicieron a Merino, acusándolo de que sus hermanos habían contratado con el Estado cuando él era congresista en otro periodo, y pese a que eso era responsabilidad de sus hermanos quienes debieron informar de la incompatibilidad, igual lo hicieron leña en un noticiero dominical. Fíjese colega, escúcheme, este caso es grave colega, aquí hay 4,109 muertitos, esto es como un genocidio, es cuatro veces más de los muertos que se registraron en el campo de concentración de Amersfoort- Holanda, durante la segunda guerra mundial. Afuera del hospital la mujer le indicaba al médico de guardia que sus dos hijas se salvarían porque según el presidente serían trasladas a las camas UCI de las clínicas privadas.

Escúcheme colega, porque eso no es todo, lo que ahora te voy a decir es más grave. Fíjese colega, una vez que el presidente nos devolvió el proyecto de ley, es decir el 17 de junio, él sabía que nosotros lo íbamos a aprobar por insistencia, él sabía colega, no le quedaba ninguna duda, porque igual hicimos cuando se encarpetó la ley para la devolución de los fondos de la AFP. Desde ese 17 de junio, era previsible que los trámites que se necesitaban para aprobar por insistencia se realizarían entre el lunes 22 y el miércoles 24 de junio, y que el 25 o 26 lo aprobaríamos. Eso lo sabía el presidente, colega escúchame, ya sé que te revuelve la cólera, pero es mejor que lo sepas. ¿Recuerdas las fechas que te acabo de describir? Por favor colega nunca olvides esas fechas, porque ahí está la razón del por qué el presidente salió a dar su conferencia el 24 de junio. Estaba desesperado colega, le íbamos a ganar con la aprobación de la ley por insistencia y así él estaría obligado a asumir inmediatamente la administración de las clínicas privadas, fue por eso colega que salió el 24 a decir que daba un plazo de 48 horas para llegar a un acuerdo sobre los precios y, que de lo contrario expropiaría las clínicas. Escucha esto: nosotros ya lo teníamos agendado para el debate del 25, fue por eso colega que él llegó a un acuerdo el mismo 24 de junio, un día antes que nosotros aprobáramos la ley. ¿Escuchaste colega? Te lo repito: el presidente evitó asumir el control de las clínicas privadas, hubiéramos salvado a miles de peruanos. Afuera de un hospital el médico de guardia le explicaba a la misma señora que eso de creerle al presidente estaba bien difícil, porque los asistentes habían llamado a las clínicas y todas han respondido que no tienen camas disponibles.

Como tú sabes colega, nosotros el 25 de junio hicimos el papelón, aprobamos la ley por insistencia. ¿Para qué? Si el presidente había difundido en todos los canales de televisión la noticia del acuerdo con las clínicas, y que eso era un logro de su gobierno, pero colega eso es mentira. Eso es mentira, mil veces mentira. Él nos saboteó colega, si él estuviera a favor del pueblo no hubiera dejado pasar 27 días, en las que murieron 4,109 peruanos, ocho veces más de los muertos del terremoto de Ica del año 2004. Para qué demoró tanto, y si te fijas bien colega su argumento ese de que no es posible asumir la administración de las clínicas privadas por afectar la libre iniciativa privada, es contradictorio con lo que hizo luego, si él piensa de esa manera estaría loco para proponer la expropiación, porque en ambos casos se afecta la propiedad de los negocios privados. ¿Estás atento colega?, ¿Estas a atento a lo que te estoy diciendo? El presidente miente, es un farsante. En las afueras del hospital la misma mujer lloraba mientras el médico de guardia le informaba que el pronóstico de sus hijas era reservado, que no había camas en UCI, y que solo Dios podía apiadarse de ellas.

Colega, y discúlpame si el monólogo es tan extendido. Quiero que sepas colega que el presidente nos hizo una jugada, a nosotros y a todo el pueblo, no una jugada cualquiera, esta jugada ha causado 4,109 muertos colega. Ese acuerdo con las clínicas es una pantomima, es una vergüenza, todo es pura pantalla, las clínicas siguen siendo autónomas, de buena gana le

informan al MINSA si tienen o no camas disponibles, y ya pues según ellos ya no tienen, de un momento a otro se acabaron sus camas ¡Ahora me entiendes por qué estoy molesto, colega! Ese presidente es un mentiroso, un farsante, nosotros le aprobamos una ley para que él lo promulgue y pueda asumir la administración de las clínicas y de esa manera pudo controlar por sí mismo las camas y los equipos UCI de todo el sistema privado, pero no quiso, nos saboteó. La señora afuera del hospital llora incesantemente, mientras advierte en su celular una llamada entrante del médico de guardia.

Finalmente, colega, ya con esto termino, ese presidente con la voz de abuelito chocho, de papá consentidor, es tremendo mentiroso, porque él tuvo la oportunidad de tomar la administración de las clínicas privadas desde el 21 de mayo. Ha engañado al pueblo y todavía quiere publicitarse como héroe, eso es ridículo colega, pero recuerda que esos 4,109 muertos lo van a perseguir a donde vaya, no lo van a dejar dormir. Y lo peor de todo, cuántos muertos más se contarán desde el 17 de junio, cuántos morirán por falta de camas en UCI mientras los teléfonos de las clínicas siguen ocupados o en el mejor de los casos la contestadora te responde que según ellos mismos no tienen camas disponibles ¿Cómo saber si eso es verdad, si ellos mismos tienen la administración de sus locales? Esto es igual a la vez en la que se robaron la página 11 del contrato con la IPC de Talara, en esa página estaba la prueba de que el Gobierno había acordado pagos fraudulentos a favor de los dueños de empresa privada. Aquí, en tiempos de Covid 19, el presidente quiere esconder la realidad arrancando la página de la historia que lo involucra con 4,109 muertos, él está escondiendo su propia página 11. Eso era todo lo que quería decirte colega, yo pienso que deberíamos pedir la vacancia del presidente por incapacidad moral, hay que recolectar firmas colega, hay que ponernos a luchar, esto no puede quedar así, los muertos nos van a perseguir si no hacemos nada. En las afueras del hospital la misma mujer contestó la llamada del médico de guardia, sus hijas habían fallecido por falta de camas UCI disponibles.

En el congreso el aire enrarecido apestaba a remordimiento. El presidente no ha brindado conferencia desde el 24 de junio. Inusualmente el día 26 de junio, por la noche, promulgó un nuevo decreto de urgencia que extendía la cuarentena en algunas regiones. Es la primera vez que una norma de esa envergadura se publica sin una conferencia previa. ¿Los 4,109 muertos no lo dejarán dormir? La mujer cayó de rodillas sujetándose de las rejas, su dolor se esparce en sus lágrimas que desbordan la cordura. Levantó la mirada y la insensatez en sus ojos ocasionó que las otras personas se alejaran atemorizadas. La mujer está fuera de sí, tambaleándose, horrorizada, se hunde un grito estruendoso que hizo salir a los vecinos desde las ventanas de sus casas. Siguió su camino mientras repetía: ¡El presidente dijo que las clínicas iban a recibir a los pacientes del hospital! ¡El presidente dijo!, ¡Dónde está el presidente! El presidente dijo…

(*) El autor de la nota, esgrime un conjunto de postulados ficcionales que solo el tiempo le dará su lugar, y en aras de proteger su seguridad, se omiten mayores detalles.

(**) Este medio no coincide, necesariamente, con las opiniones-ficciones, que se esgrimen en la presente publicación. 

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