La Constitución de la dictadura de Pinochet. ¿Qué dejó en Chile la carta magna que en abril puede llegar a su fin?

La Constitución de la dictadura de Pinochet. ¿Qué dejó en Chile la carta magna que en abril puede llegar a su fin?

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De las protestas por el aumento en la tarifa del metro al cambio de Constitución.

El caos absoluto que se vivió en Chile, tuvo como consecuencia un acuerdo histórico entre el gobierno chileno y la oposición. Se definió que en abril de 2020, mediante referéndum, los ciudadanos pueden cambiar la Carta Fundamental de 1980, creada durante el gobierno dictatorial de Augusto Pinochet.

No resulta difícil adivinar el resultado de esta votación. Según encuestas, ocho de cada diez chilenos buscan cambiarla. El especialista en Ciencias Políticas Fabián Vallas, nos explica que la presente Constitución parte del modelo económico neoliberal impuesto por el mismo Pinochet, que por ejemplo, abandonó la educación pública. Es decir, aunque en Chile hay universidades públicas, para estudiar en ellas, los alumnos reciben un crédito que más adelante deben pagar, pero no todos podían cumplir con la cancelación al terminar los estudios.

“Chile se convirtió en el país más exitoso de Sudamérica a nivel económico, pero hay un sector muy beneficiado y otro que entró en crisis. No había hambre, pero se vivía ajustadamente y esto genera un descontento por la desigualdad, y por esto se demandan cambios profundos, no solo en las personalidades políticas, sino también cambios de fondo, como la propia Carta Magna”, añadió Fabián Vallas.

Será la primera vez en la historia de Chile que la Constitución sea nacida en la discusión democrática, porque las anteriores (1833, 1925 y 1980) estuvieron precedidas por una guerra civil, ruido de sables y un golpe de Estado.

Los grandes problemas de la Constitución de Pinochet

En 1990, un día antes del cambio de régimen, el gobierno de Pinochet dictó una decena de leyes orgánicas constitucionales que requerirían de quorum de tres quintos o dos tercios de la Cámara, cuando la mayoría de las iniciativas legales requieren de cuatro séptimos. Las llamadas leyes de amarre fueron las que impidieron en los años siguientes realizar cambios sustantivos en ámbitos como la educación, la salud y las pensiones, que es justamente lo que hoy los chilenos reclaman como bienes básicos al alcance de todos.

Ya el pueblo chileno veía la necesidad de una nueva Constitución y lo demostró en el año 2011, con las protestas estudiantiles. Ahí quedó evidenciada la dificultad para cambiar ciertas leyes, por el alto quorum requerido, como la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE)

En casi 30 años de democracia, nunca había prosperado una iniciativa para cambiar la Constitución, a pesar de ser criticada por casi todos los chilenos. Solo había tenido algunas modificaciones, como en el año 2005 en que se eliminaron los principios más antidemocráticos, como permitir el despido de jefes militares y se eliminaron los senadores designados o vitalicios.

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