El Tribunal Constitucional ya se ha pronunciado respecto a las ocho horas diarias

El Tribunal Constitucional ya se ha pronunciado respecto a las ocho horas diarias

En cuanto a las horas extras, estas son las labores realizadas por encima del horario establecido se considerarán horas extras y su cálculo habrá de hacerse respecto de cada jornada diaria y no de las jornadas semanales.

La Jornada de Trabajo

 

La jornada ordinaria de trabajo es de ocho horas diarias y de cuarenta y ocho horas semanales como máximo, lo que implica la obligación de respetar ese parámetro. Lo que sí es posible es que se pacte un horario de trabajo de menos horas en atención a la naturaleza del trabajo por desempeñar.

El Tribunal Constitucional ya se ha pronunciado respecto a la Jornada de Trabajo, manifestando lo siguiente: “es la obligación de entender que la jornada máxima es de ocho horas diarias y de cuarenta y ocho horas semanales (cumplimiento simultáneo) lo que impide que se puedan dar jornadas máximas de doce horas y cumplir con ello no pasar de cuarenta y ocho horas semanales.”

En ese sentido, el artículo 5 del TUO de Ia Ley de Jornada de Trabajo, horario y trabajo en sobretiempo, sostiene que los trabajadores de dirección no están sometidos al horario rígido, lo que es además adecuado con lo dispuesto por la Organización Internacional del Trabajo ya que se trata de trabajadores que están comprometidos con el poder de dirección de las empresas. En segundo lugar, tampoco están en este supuesto de tope máximo los trabajadores sujetos a fiscalización inmediata pues realizan su labor fuera del espacio físico del centro de labores y por ello acuden a la empresa a dar cuenta de sus labores o a coordinar a que hubiere lugar. Esto corresponde con los denominados puestos de confianza. Asimismo, tampoco están sujetos al tope máximo los trabajadores que prestan servicios intermitentes, de espera, de vigilancia y de custodia.

En cuanto a las horas extras, estas son las labores realizadas por encima del horario establecido se considerarán horas extras y su cálculo habrá de hacerse respecto de cada jornada diaria y no de las jornadas semanales. Las horas extras pueden efectuarse antes de la hora de ingreso o después de la hora de salida que ha establecido el empleador, lo que debe conjugarse con la normativa particular que ordena mantener un registro de control de asistencia y salida de trabajadores de orden permanente. Debe darse un acto voluntario del trabajador de querer realizar labores de sobretiempo, así como del trabajador de aceptar que se den y pagar por ello en forma proporcional.

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